David y Paloma: El diagnóstico de un cáncer de mama no nos permitió hacer realidad nuestro sueño...

A TI.

A ti madre subrogada que aún sin conocerte te escribimos estas líneas de agradecimiento por haber correspondido a nuestra elección de que seas quien geste a nuestro hijo, ese hijo que tanto deseamos y que hasta ahora no hemos podido tener.

Todavía no te conocemos, pero ya formas parte de nuestra ilusión y desde este primer momento queremos compartir contigo nuestros sentimientos. No puedes llegar a imaginar lo importante que para nosotros es tener a ese hijo, o tal vez mientras lees, piensas que sí te lo imaginas y que por eso estamos aquí. Desde que empezamos nuestra relación, siempre pensamos crear nuestra propia familia, los dos teníamos el mismo deseo de ser padres, soñábamos despiertos e imaginábamos nuestro tranquilo hogar de pronto alborotado por niños jugando y correteando a nuestro alrededor, mientras nosotros planeábamos su futuro, su educación y nuestra complicidad con ellos una vez se hicieran mayores.

El diagnóstico de un cáncer de mama no nos permitió hacer realidad nuestro sueño, pero ahora, transcurridos los años y después de haber superado con éxito la enfermedad, queremos continuar con nuestro proyecto, pero para ello te necesitamos, necesitamos que gestes a nuestro hijo, pues lo médicos nos desaconsejan un embarazo propio para evitar riesgos innecesarios en la total recuperación después de la enfermedad.

Contigo podemos tener ese hijo tan deseado, compartir el embarazo, sentirlo como propio, en nosotros encontrarás todo el apoyo que necesites, estaremos siempre a tu lado, compartiendo la evolución de la gestación, los controles médicos, las ecografías y también todos aquellos malos momentos que puedas tener. Serán los nueve meses más maravillosos de nuestra vida, compartiendo contigo a nuestro bebé, por lo que si tú también lo quieres, esa relación no acabará con su nacimiento, pues nunca dejaremos de agradecerte lo que has hecho por nosotros y queremos podértelo demostrar siempre.

ETERNAMENTE AGRADECIDOS.

David y Paloma.